Consejo Profesional
Antes de poner una vela a la venta, es indispensable realizar pruebas de quemado. Estas consisten en encender la vela una vez que haya completado su tiempo de curado y observar cuidadosamente su comportamiento durante la combustión.
Durante la prueba, evalúa aspectos como el tamaño de la llama, asegurándote de que no sea demasiado pequeña ni excesivamente grande. También es importante verificar que el charco de cera se derrita de forma uniforme hasta alcanzar las paredes del recipiente y que la fragancia se perciba de manera agradable.
Una prueba de quemado exitosa es aquella en la que la vela mantiene una llama segura y estable, genera una piscina de cera uniforme y ofrece un buen desempeño aromático.