
Fallas técnicas al hacer velas de soya (y cómo evitarlas)
La fabricación artesanal de velas de soya es tanto una ciencia como un arte. Y aunque dominemos los ingredientes, el proceso puede presentar desafíos técnicos que impactan la calidad final. En esta guía te explicamos cómo reconocer y resolver esos problemas "invisibles" que marcan la diferencia entre una vela casera y una vela de calidad profesional.
Cera grumosa o húmeda Si al abrir tu bolsa de cera notas que los copos están pegajosos, aceitosos o incluso algo apelmazados, es posible que te preocupe su estado. La buena noticia es que este aspecto irregular es común en ceras naturales como la soya y generalmente no representa un problema real.
¿Por qué ocurre?
- Humedad ambiental absorbida durante el almacenamiento.
- Alta concentración de aceites naturales en la cera.
¿Qué hacer?
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Calienta la cera entre 85 y 93°C durante 5-10 minutos para evaporar la humedad residual.
- Evita almacenarla en zonas húmedas o expuestas a cambios de temperatura. Busca un espacio fresco, seco y oscuro.
Burbujas de aire ¿Escuchaste un sonido de "pop" mientras derretías la cera? ¿Notas burbujas subiendo a la superficie? Estas señales indican que hay aire atrapado en la cera, lo cual puede afectar la textura, el vertido y la apariencia final de tus velas.
¿Por qué pasa?
- El proceso industrial de fabricación agita los aceites vegetales, lo que genera burbujas microscópicas.
¿Cómo solucionarlo?
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Calienta lentamente la cera hasta 90-95°C. Esto permitirá que el aire escape.
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Revuelve con suavidad y de forma constante. Evita agitar bruscamente.
- Golpetea ligeramente los frascos al verter la cera para liberar el aire atrapado antes de que enfríe.
Cera turbia o aspecto lechoso al derretir Si al derretir tu cera no ves una consistencia totalmente clara, sino más bien una apariencia brumosa o lechosa, podrías estar lidiando con humedad atrapada o aire en exceso.
¿Cómo prevenirlo?
- Mantén la cera entre 85-93°C durante al menos 5 minutos.
- Deja la bolsa de cera abierta unas horas en un lugar seco antes de usarla, para liberar humedad.
- Almacena tu cera en un recipiente hermético si estás en zonas de alta humedad.
Discoloración de la cera El color de tu vela puede cambiar con el tiempo, ya sea amarilleando o perdiendo intensidad. Esto puede deberse a factores ambientales o a los componentes de la fragancia.
Causas comunes:
- Exposición prolongada al sol o luz artificial.
- Fragancias con alto contenido de vainillina o cítricos.
Soluciones:
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Usa inhibidores UV en tu mezcla. Funcionan como un protector solar para tu vela.
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Agrega una gota de tinte color crema para neutralizar el amarillamiento.
- Evita fragancias con alto contenido de vainillina si no deseas usar colorantes.
Sink holes (hoyos en la superficie) Después de que la vela enfría, puedes notar un pequeño hueco en el centro, justo sobre la mecha. Estos hoyos son provocados por el aire que se libera demasiado tarde o por un enfriamiento poco uniforme.
¿Cómo corregirlo?
- Guarda una pequeña cantidad de cera para hacer un repour fino y cubrir el hoyo.
- Usa una pistola de calor para fundir y alisar la superficie.
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Pincha el hueco con una brocheta antes del segundo vertido para liberar aire restante.
Mecha fuera del centro Un error muy común que afecta la forma en que se quema la vela. Si la mecha está desalineada, puede provocar túneles, combustión desigual e incluso riesgo si la llama se acerca al vidrio.
Soluciones prácticas:
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Usa una guía o centrador de mechas: Estas herramientas aseguran que coloques la mecha en el centro exacto.
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Haz tu propia plantilla: Usa cartón con el diámetro del frasco marcado y un punto central para insertar la mecha.
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Asegura bien la mecha mientras la cera enfría. Si se afloja o se ladea, el problema persistirá.
Con práctica, observación y los consejos adecuados, podrás dominar los pequeños detalles que transforman una vela buena en una excelente. En CandleCraft estamos aquí para ayudarte a perfeccionar cada paso de tu proceso creativo.