
¿Cuánto duran los aceites aromáticos? Consejos clave para almacenarlos y desecharlos correctamente
En la vida de toda persona que hace velas llega un punto en el que mira a su alrededor y se da cuenta de que ha acumulado más fragancias de las que pensaba. Y algunas de esas botellas han estado guardadas por años. Entonces, ¿qué hacer con esas fragancias?
Sabemos que muchas personas se preguntan en línea cómo saber si sus fragancias —ya sea abiertas o sin usar— todavía son seguras y efectivas. Por eso, en este artículo te compartimos todo lo que necesitas saber sobre el almacenamiento adecuado de fragancias y cómo identificar cuándo han perdido su calidad.
¿Cuánto duran las fragancias?
En promedio, una fragancia bien almacenada puede durar alrededor de un año. Sin embargo, cada fórmula es distinta: sus componentes reaccionan y se oxidan a diferentes ritmos, lo que hace difícil dar una recomendación única para todas.
En CandleCraft, sugerimos comprar solo la cantidad de fragancia que puedas usar en un plazo de 6 a 12 meses. Pero entendemos... ¡es difícil resistirse a probar todos los aromas! Por eso, además de contarte cuánto duran, también te daremos tips para conservarlas por más tiempo y cómo detectar cuándo una fragancia ya no sirve.
Cómo almacenar fragancias: buenas prácticas
El almacenamiento tiene un gran impacto en la duración de tus fragancias. Aquí te dejamos las recomendaciones más importantes:
- Temperatura ambiente constante. Lo ideal es mantenerlas entre 18.3°C y 29.4°C (65°F y 85°F). Evita lugares demasiado fríos (pueden cristalizarse) o calientes.
- Evita cambios bruscos de temperatura. Lugares como garajes, sótanos o cobertizos pueden parecer prácticos, pero si no están climatizados, es mejor evitarlos. Los cambios extremos pueden acortar la vida útil de tus fragancias.
- Almacena en un lugar oscuro. La luz solar acelera la degradación de algunos componentes. Usa cajas opacas o guarda tus fragancias en un armario sin ventanas. Aunque la mayoría vienen en botellas ámbar u opacas, esta capa adicional de protección es clave, sobre todo si tienes frascos transparentes.
- Registra la fecha de apertura. Una vez que una fragancia se abre, comienza el proceso de oxidación. Anotar la fecha (en la etiqueta o en una lista) te ayudará a llevar un mejor control.
¿Cómo saber si una fragancia ya expiró?
Aquí te compartimos los principales signos de que una fragancia ha pasado su mejor momento:
- Cambio de color. Si notas que la fragancia se ve diferente a cuando la abriste, puede ser señal de oxidación. Por eso es útil tomar una foto del contenido al abrirlo, o bien verter un poco en un vaso medidor o usar una tira de prueba para revisarlo si la botella es oscura.
- Aroma alterado. Si huele diferente a como la recuerdas, o si percibes un olor agrio o rancio, probablemente ya no es usable.
- Fatiga olfativa. Si no estás seguro, pide a otra persona que huela la fragancia. A veces, al trabajar con un mismo aroma por mucho tiempo, se pierde sensibilidad.
- Haz una prueba. La mejor forma de asegurarte es hacer una vela o jabón de prueba usando la fragancia en cuestión. Si el resultado final luce, huele y rinde como esperas, puedes seguir usándola. Si no, es momento de descartarla.
Cómo desechar fragancias de forma responsable
Incluso si eres muy organizado, tarde o temprano, tendrás que desechar alguna fragancia. Pero es importante hacerlo de forma segura:
- Consulta las normas locales. La disposición de residuos varía según la ciudad. Busca en internet el nombre de tu localidad más el término “residuos peligrosos” para conocer cómo manejar estos productos.
- No vacíes los envases sin saber cómo hacerlo. Muchos programas de recolección piden que los líquidos se mantengan en sus envases originales. Si no estás seguro, llama a tu centro local de gestión de residuos.
- Dona fragancias que ya no usarás. Si tienes fragancias en buen estado que simplemente ya no necesitas, compártelas en grupos locales de fabricantes de velas o de compra/venta/intercambio. ¡Alguien más seguro las aprovechará!
Reflexión final
Sabemos que es fácil dejarse llevar por el entusiasmo y coleccionar muchas fragancias —¡es parte de lo que hace divertido este arte!—, pero mantener tu colección ordenada te ahorrará problemas y pérdidas a futuro.